Bienvenidos a la televisión de los padres separados de sus hijos.

 

Víctimas de una legislación equiparable a la que se aplicó en la Alemania nazi o en la Rusia soviética.

Apartados de sus hijos en base a denuncias falsas para satisfacer la avaricia de quienes fueron sus cónyuges.

 

Juicios en los que se sabe de antemano la sentencia pues son hechas con una plantilla y con la imposibilidad de la defensa.

La justicia brilla por su ausencia.